¡Y tanto!
Eso es lo que piensan muchas personas, por desgracia.
Hola a todos en
este lunes, que será el último de octubre de este año. El blog lleva toda una
semana parado, pero mucho me temo que empiezo a tener exámenes, entre otras
responsabilidades y no dispongo de tiempo para dedicarle a las reseñas (tengo
como tres o cuatro pendientes de escribir) y a visitar otros blogs.
No obstante, no
quiero que el ritmo decaiga demasiado y vengo con esta entrada, que tiene un
poco de historia. Hace algún tiempo vi en un blog (creo que La biblioteca de Flashia) una entrada en la que se hablaba de los típicos comentarios que te
suelta la gente de tu entorno cuando te ve leer o se entera de que te gusta
leer, incluso barbaridades que dicen cuando se hace referencia a la lectura.
Quise hacer una especia de experimento en Facebook y preguntarle a la gente
por sus experiencias, para luego realizar un compendio de todas frases,
desgraciadamente no tuvo éxito, así que me propongo hablar de ello en esta
entrada, poner algunos ejemplos de casos que me han pasado a mí, y animaros a
compartir vuestra experiencia en los comentarios. Cuando leí la entrada en el blog que mencioné, me sentí muy identificada y
menos sola, porque soy así de arrogante y llegué a pensar que solo mis
conocidos me veían de manera tan diferente por mis hábitos lectores.
En fin, vamos con
la entrada en sí misma. Como dije, quiero hablar de esos comentarios, muchas
veces desagradables, en ocasiones dichos en broma, que suelen soltar esas
personas que por lo general no tienen mucho contacto con libros. Habrá
lectores de este blog que no hayan tenido que aguantarlos nunca, afortunados
ellos, pero en mi caso, estoy rodeada de gente que apenas ha leído unos cuentos
libros en su vida y que nunca pensaron que pudiera haber alguien que disfrutase
tanto con un libro o que sintiese un gran afán de coleccionismo por ellos.
Es cierto que en
el ambiente académico esto puede no notarse tanto, yo estudié humanidades, pero
creo que era la única que leía de forma casi obsesiva,
siempre me destaqué por eso y aunque estudio filología, por increíble que
parezca, hay muchas personas que leen lo que se les mandan, pero que no veo que
tengan interés por buscar un libro por sí mismos, aun cuando afirman que les
gusta leer, sobre todo aquellas que prefieren estudiar lengua a literatura.
Así que en mi
entorno familiar de gente poco instruida se repite con frecuencia, ahora no
tanta, el dicho comentario de "De tanto
leer te vas a volver loca" ¿alguna vez os han dicho esto? Tengo
amigos que me lo decían mucho cuando era adolescente y siempre llevaba algún
libro de Harry Potter en las manos, me decían que sería como Don Quijote, pero
que en lugar de pensar que los molinos eran gigantes, pensaría que relamente
podía volar con la escoba.
También es muy común
la pregunta "¿No te cansas de leer tanto?"
Ahora hay por ahí un frase o una imagen que responde a esa pregunta de forma
muy original, y es la siguiente: "Ni que leeyera corriendo"
¡ojalá tuviera esa respuesta en mis años de adolescencia!
Por supuesto, es
difícil que en la juventud, incluso ahora en mi edad adulta, me vean como si
estuviera loca si por casualidad digo que prefiero leer a ir de fiesta y muchas
veces, lo veo en mi hermana o en mis primos pequeños, que tienen una
imagen de mí de una persona aburrida, porque "siempre estás leyendo".
Muchas veces,
cuando comento que dicha película está basada en un libro y que me apetece
leerlo, dicen "¿Para qué? Si ya has visto la película" Bien, aunque
en ocasiones me llega con ver la película, si esta me gusta mucho y se presta,
a veces me apetece leer el libro, que como sabréis tendrá escenas más
detalladas y en él se puede llegar a conocer a los personajes de una forma que
no podrás en la película, claro que esta tiene también sus ventajas al ser más
visual, pero si podemos hacer las dos cosas, tanto ver la película como leer el
libro, tendremos un panorama más completo de dicha historia y podemos disfrutar
con ese entretenimiento. Y nada que decir de cuando vas con alguien al cine, ve
la película, le gusta y le sugieres que lea el libro, seguramente os
imaginaréis el comentario "Prefiero ver la película, eso me basta, además, leer no me gusta ¡qué aburrido!"
Yo no tengo un
gran poder adquisitivo, pero cuando puedo me gusta comprarme los libros y desde
luego, suelo conservarlos. Tal vez sea estúpido, porque en ocasiones sé que no releeré cierto libro, pero me gusta tenerlo, verlo en la estantería, recordar la
historia y lo que sentí al leerlo, es un recuerdo de ese momento y siempre me
digo que cada uno tiene sus vicios y el mío es la lectura y los libros, no es
un mal vicio desde mi punto de vista ^^ Pero sí que muchas veces mi padre me
dice "¿Por qué no vendes los libros o por qué no los das? Ocupan mucho
espacio y si ya los leíste, ¿para qué los quieres?" Vale, es cierto que
ocupan espacio, pero bueno, no es el fin del mundo y aunque siempre hay algún
libro que no nos gustó y no nos importaría deshacernos de él, cuando tienes un
libro que te ha gustado mucho no piensas en darlo, al menos yo, sé que hay
gente que los intercambia, pero si el libro me gustó no podría darlo.
Otro comentario
que hace mucho daño viene del propio entorno literario y es el menosprecio de
géneros, este tema da para una entrada entera y alguna vez se la dedicaré, pero
si te ven leyendo literatura juvenil, ya no digamos novelas románticas o
"novelas rosas", te pueden decir con toda la superioridad del mundo
que "Yo no leo bestsellers, eso no sirve para nada, no tiene valor y ni
siquiera es literatura". En fin, qué decir a esto, pero pensemos que en su
época El Quijote tampoco fue considerado una lectura recomendaba para
enriquecer la sabiduría de uno.
Una de las cosas que más saca de quicio a mi familia es lo quisquillosa que puedo llegar a ser con el perfecto estado de los libros, y es que no hay nada que más rabia me de que comprar un libro y que te quieran dar un ejemplar dañado. Donde vivo la mayoría de los libros hay que pedirlos, pues las librerías del pueblo, que son más bien papelerías simplemente, casi nunca tienen el libro o la edición que quiero, así que como pedirlo y que lo traigan es un engorro, intento no pasarme de pesada, siempre y cuando el libro no tenga un fallo muy grande, pero a veces, cuando quieres cambiarlo porque tiene las esquinas dobladas, una página mal hecha o una doblez en la portada te dicen "Pero si eso no es nada, lo importante está dentro" Sí, es cierto, pero si tú pagas 15.000 € por tu coche, querrás que esté en perfecto estado y si yo pago 20 € por mi libro, también. No pago solo por la historia, pago por la edición y para mí no vale lo mismo un libro con las pastas estropeadas que otro que está bien ¿qué pensáis?
Y hasta aquí llega esta entrada de reflexión ¿y cual es la reflexión? Pues que no debemos dejarnos abatir por las palabras de gente que, para bien o para mal, no tienen idea de lo que están diciendo y que no pueden juzgar nuestros gustos simplemente porque estén fuera de lo común, algo triste, pero cierto, porque aunque cada vez se leer más debido a la expansión de Internet, mucha gente no lee literatura, ya sea juvenil, clásica, científica, fantástica o romántica.
Hay que tener la firmeza de que leer es un entretenimiento como cualquier otro y que a grandes rasgos nos ofrece muchos más beneficios que esos otros entretenimientos, como ver la televisión y que da igual que fulanit@ te diga que es aburrido, será aburrido cuando no te guste, pero mientras disfrutes, será lo que tú quieras.
¡Saludos y feliz lunes!
Podéis leer otras entradas sobre temas literarios en los siguientes enlaces:
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