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Reseña: Indiana o las pasiones de Madame Delmare, George Sand




Indiana o las pasiones de madame Delmare

Título: Indiana
Autora: George Sand
Traducción: Eva María González Pardo
Introducción: Beatriz AlonsoEditorial: d’Época (Ver ficha)
ISBN: 984-84-946875-6-3
Año de publicación: 2018
Páginas: 334
Género: Literatura francesa

Sinopsis

Esta apasionante y conmovedora novela narra la historia de Indiana, una bella e inocente joven obligada a contraer un matrimonio de conveniencia con el señor Delmare, un estricto y anciano coronel ya retirado. Bajo el ala protectora de su primo, el fiel y taciturno sir Ralph, la joven e infeliz esposa vive una existencia anodina en una rica mansión de provincias hasta que se enamora perdidamente del apuesto Raymon de Ramière, un aristócrata frívolo y aparentemente encantador que subvierte toda su existencia. Resucitada de una vida desprovista de alegrías, la primera de las pasiones de Indiana es despertada por el hombre equivocado. La inconstancia en los sentimientos de Raymon y su engañosa personalidad harán tambalear el corazón de la señora Delmare entre la indignación y una atracción imposible de dominar, poniendo en peligro su honor. 

Mi opinión:

Indiana Delmare es una joven criolla que ha tenido que casarse muy joven con un exmilitar mucho mayor que ella, celoso y de carácter difícil. Un amigo suyo de la infancia, Ralph, vive con ellos, a pesar de ser de Inglaterra y supone un pobre consuelo para Indiana, que es infeliz.
La llegada de Raymon cambiará su vida, este hombre vive para realizar conquistas y se enamora tan rápido como se desenamora. Indiana no quiere caer ante las palabras de ese hombre pero, por primera vez se enamora de alguien y cree que puede quererlo. Llegados a ese punto, está dispuesta a lo que sea por poder ser libre y amar a quien ella elija, pero la vida no se lo pondrá fácil.  
Indiana es la primera novela que publicó Amatine Aurore Lucile Dupin, más conocida por el pseudónimo de George Sand. Este también ha sido el primer libro que leo de la autora y tenía muchas ganas de leer algo suyo, pues es una de las escritoras que más resuena cuando hablamos de novelistas de los siglos XVIII y XIX. Es, además, conocida por su vida alejada de la moral de la época, se separó de su marido, vivió de la escritura y solía pasearse por la calle vestida como un chico, es decir, con pantalones ¡qué escándalo!
George Sand es una figura que despierta mucho interés y después de leer novelas y ensayos en los que era mencionada siempre supe que tendría que leer algo suyo. Ahora, editorial d’Época nos devuelve esta novela, descatalogada en español durante muchísimos años, alrededor de cien, creo, y ha sido una estupenda oportunidad.
No sabía muy bien que me iba a encontrar en la historia pero tengo que admitir que no fue lo que esperaba, tanto en el desarrollo del tema como en el estilo. De Jane Austen se decía que plasmaba la realidad misma, George Sand apuesta por un estilo más romántico con personajes no tan realistas, aunque sus situaciones sí puedan serlo en cierta medida, y le añade mucho drama. Realmente no he disfrutado esta lectura tanto como hubiera querido, no es un libro que me haya enganchando porque para mí es demasiado dramático.
La trama gira en torno a Indiana, Raymond y Ralph, realmente. Raymond es un hombrecillo que, debido a la indulgencia de su madre, se ha convertido en un egoísta consentido que solo vive para conquistar. Se enamora mucho y rápido, pero también se le pasa enseguida y espera que todas las mujeres estén al tanto de ese juego, es un tanto extraña su forma de pensar, siempre está autoconvenciéndose de que lo que hace está bien… Y eso provocará varias desgracias, e Indiana estará involucrada en ellas.

[Extracto del libro]

Pero, viendo los males de la esclavitud, soportando el tedio del aislamiento y la dependencia, había adquirido una notoria paciencia a toda prueba, una indulgencia y una bondad adorable con sus inferiores, pero también una voluntad de hierro, una fuerza de resistencia inconmensurable contra todo aquello que pretendiera oprimirla. Desposando a Delmare, no hizo más que cambiar de dueño y, trasladándose a Lagny, tan solo mudó de prisión y soledad. No amaba a su esposo, tal vez por la simple razón de habérsele impuesto el deber de amarle, y porque resistirse mentalmente a cualquier tipo de coacción moral se había convertido para ella en una segunda naturaleza, un principio de vida, una ley de conciencia.


Diría que el estilo de los personajes está lejos de lo realista y se centra más en ser prototipos románticos con cierto patetismo, desde el marido mayor, violento y celoso a la joven Indiana, enferma, frágil, ignorante y dispuesta a todo por un amor que nunca ha demostrado que la quería. También está Raymond, un don Juan de segundas que es un tanto ridículo y que parece que entiende la vida como un juego; y por último está Ralph, es personaje más extraño de todos por lo que se descubre al final, en cierta medida predecible. Todos ellos forman un enredo bastante melancólico, al que se une Noun y un poco la madre de Raymond.
Se dice que la novela critica el sistema que dejaba a las mujeres muy desprotegidas. Indiana es infeliz, su padre la ha tratado mal, ha tenido que casarse por obligación, su marido no la trata bien y no lo quiere; su amigo Ralph no la ayuda en nada y tampoco siente un gran cariño por él y su amor, Raymond, resulta que no hace más que empeorar su vida. Es ignorante, porque jamás ha tenido la oportunidad de ser otra cosa, incluso las otras mujeres de su vida no hacen nada por ayudarla más que empujarla al abismo, cada uno de los personajes está pendiente de sus satisfacciones personales y no les importa que ella sea el precio.



En un momento dado se queda sola en la calle, sin dinero, sin papeles que atestigüen quien es, sin ningún tipo de oportunidad porque las mujeres no tenían esos derechos, y además ella era criolla. Contrasta la actitud de esta protagonista, que está dispuesta a destruir su vida social, su honor, su matrimonio y su seguridad por ende, con tal de poder estar cerca de Raymond, en contraposición de su actitud hacia su esposo, al que sí le reprocha claramente que el sistema lo favorece a él y que ella no es más que un objeto que no le importa a nadie. Hay un fragmento que sin duda es lo más reinvindicativo y claro de la novela en cuanto a la ideología feminista de la autora, que abogaba por la libertad y criticaba lo limitada que era la vida de las mujeres en la época que le tocó vivir.
Indiana busca, a lo largo de la novela, su libertad, y es el amor lo que la motiva a ello, pero el sistema no la favorece en nada, así que esa libertad no pasa únicamente por alejarse de su marido porque continúa estando atrapada, siempre a merced de un hombre o la miseria, puesto que además Indiana no es una persona de carácter, fuerte que sepa moverse en el mundo, así que su vulnerabilidad es muy grande.

[Extracto del libro]

—Sé muy bien que yo soy la esclava y usted el señor. La ley de este país le hace mi dueño. Puede usted atar mi cuerpo, agarrotar mis manos, gobernar mis actos. Posee el derecho del más fuerte y la sociedad se lo permite; pero con mi voluntad, señor, nada puede hacer. Solo Dios puede doblegarla y someterla. ¡Busque, pues una ley, una mazmorra, un instrumento de tortura que le otorgue su posesión! ¡Sería como tratar de manipular el aire y aferrar el vacío!


Estos aspectos me han parecido muy interesantes, pero en general la historia tiene un tono y un enfoque que he encontrado algo difícil, no la he disfrutado como a otras autoras. Sin embargo, como es su primera novela y la introducción de la historia nos dice que la autora escribió muchas otras, espero darle alguna oportunidad más. Es cierto que George Sand siempre ha sido un personaje más nombrado por su estilo de vida, sus amores y su feminismo que por sus obras, pero me gustaría conocerla más como autora a pesar de que este título haya sido diferente a lo esperado.
Esta edición, además de una introducción cuenta con diversas ilustraciones que son una gozada. Es un libro en tapa dura, con papel de calidad y un lazo como marcador, la portada además me parece que refleja bien la relación de Indiana y su hermana de leche Noun.
¿Habéis leído algo de George Sand? Si es así me gustaría que me recomendarais otros títulos para ver cual podría ser mi segunda lectura de esta autora. 

La primera novela de la conocida escritora George Sand, que relata las desventuras de Indiana, una joven que ha tenido que casarse por obligación con un hombre mucho mayor que ella. Con la llegada de su primer amor, procurará ejercer bajo un acto de rebeldía su libertad.Una historia diferente a lo que yo me esperaba, con un tono bastante dramática e interesantes reflexiones sobre la posición vulnerable de la mujer en la sociedad francesa del siglo XIX. 
  Ha estado bien

Reseña: Tras la máscara, Louisa May Alcott




Tras la máscara

Título: Tras la máscara
Autora: Louisa May Alcott
Traducción: Rosa Sahuquillo y Susanna González
Introducción: Blanca BrionesPosfacio: Juan Mari BarasordaEditorial: d’Época (Ver ficha)
ISBN: 984-84-946875-5-6
Año de publicación: 2018
Páginas: 182
Género: Clásico, Novela corta, Literatura estadounidense
Libro único

Sinopsis

Inglaterra, 1866. La joven y recatada Jean Muir llega a la aristocrática mansión de los Coventry para trabajar como institutriz. Gracias a su astucia y sus múltiples habilidades, tras solo una jornada de trabajo consigue ganarse el afecto de la señora Coventry, su hija Bella, el hijo menor, Edward, y sir John, el anciano y acaudalado tío. No ocurre lo mismo con Gerald, el hermano mayor, y Lucia, su prima, quienes desconfían de la institutriz y comienzan a espiar sus pasos. Pero Jean es una superviviente; su objetivo es asegurarse un esposo con riqueza y posición, y no dudará en utilizar todas las armas femeninas a su alcance como máscaras tras las que ocultarse para alcanzar sus objetivos. 

Mi opinión:

Jean Muir llega a casa de los Coventry para ser la institutriz de la joven Bella. Al principio logra caerle bien a todos, sabe ser agradable para cada una de las personas que viven en esa casa.
Es joven, pobre pero de buena familia, amable y eficiente. Sabe ser ingeniosa y entretener de manera diferente a todo el mundo, así que ¿por qué no iba a trabar amistad con sus empleadores? Pero hay dos miembros de la familia que sospechan. Lucia y Gerald no saben por qué, pero algo les hace sospechar, aunque el comportamiento de Jean es intachable.
Sin embargo, hay algo que esconde la señorita Muir y es que se oculta tras una máscara tejida con mucho cuidado y maestría. En realidad, Jean Muir ni es inocente ni es adorable, y su propósito en la vida no es ser institutriz, sino afianzar su posición y tener una buena vida. Actriz de profesión, no dudará en utilizar sus habilidades para congeniar con los habitantes de la mansión Coventry y conseguir casarse con alguno de los caballeros, pero debe darse prisa, pues su pasado la persigue y podrían descubrirla.

Cuando la editorial empezó a anunciar esta nueva publicación me sorprendí al ver que la autora era Louisa May Alcott, siempre recordada por Mujercitas, pero enseguida me llamó la atención y, hay que admitirlo, las editorias la vendieron muy bien.
Leí Mujercitas en mis años de instituto y recuerdo que la empecé muy ilusionada esperando encontrarme algo semejante a lo que había hallado en las hermanas Brontë, Jane Austen, Gaskell, George Eliott… así que me sorprendí mucho cuando la historia avanzaba y me parecía muy bucólica y demasiado dulce. Me decepcionó, lo admito. Una historia tan famosa como esa pensé que tendría más fuerza.
Años después me enteré de que la autora había necesitado escribir para vivir y que en cuanto a la literatura juvenil se veía bastante limitada. Había leído que había escrito cosas muy diferentes bajo pseudónimo y cuando d’Época anuncio que publicaría Tras la máscara supe que era mi oportunidad para conocer otra faceta de May Alcott.
Y vaya que si lo he hecho.
Decir que estoy encantada sería quedarme corta. Esta novela corta (y tened en cuenta que yo no soy muy de novelas cortas) me ha encantado, la he disfrutado muchísimo y me ha dejado fascinada por la pluma de la autora y por lo mucho que me ha gustado la protagonista. Sin duda, es muy diferente a Mujercitas (si bien no quiero desmerecer esta, tendré que releerla para tener una opinión más fundamentada desde mi perspectiva de adulta) pero tanto si os ha gustado esta último como si no, os recomiendo encarecidamente darle una oportunidad a este libro. Dudo que os defraude.
La premisa en sí es muy interesante porque la autora nos propone como protagonista a una antiheroína. Jean Muir esconde muchos secretos y sus propósitos no son nobles. No es del todo mala, pero tiene malicia, eso seguro. Es manipuladora, muy buena actriz y muy buena también detectando la manera idónea de agradarle a cada persona. Vamos, que es muy inteligente y es genial ver como va tejiendo poco a poco su tela de araña.



A pesar de tener una moral dudosa, es una mujer luchadora que solo cuenta consigo misma y con si ingenio para salir adelante. Es ambiciosa y orgullosa, pero no por eso deja de resultar simpática a quien lee. En todo momento deseé que su plan saliese bien y a medida que se acerca el final sentimos la tensión a medida que crecen las dificultades. ¿Logrará salir airosa o no? Eso ya me lo guardo para mí, pero os adelanto que merece la pena averiguarlo.
Los personajes, además de Jean, están todos muy bien caracterizados y aunque son varios, logramos ubicarlos a todos sin problemas. Esto tiene más mérito de lo que pueda parecer, porque estamos ante una novela de menos de 200 páginas y, sin embargo, no nos perdemos con los personajes, todos están bien perfilados y cuando termina la historia no nos queda la sensación de que se haya quedado algo sin contar.
Esta es una de las razones por las que no suelo disfrutar mucho de las novelas cortas, porque no logran profundizar o porque siempre siento que se ha quedado algo en el tintero, pero eso no me ha ocurrido con esta novela de Alcott. A pesar de ser breve, sentimos que hay un recorrido en la historia, conocemos bien a los personajes y a lo que ocurre ahí, incluso sentimos un poco la rutina diaria de estos… No se siente que sea una novela corta en realidad y eso para mí es fantástico.

[Extracto del libro]
Una vez a solas, la conducta de la señorita Muir fue decididamente peculiar. Su primera acción consistió en estrechar sus manos y murmurar entre dientes, con una fuerza apasionada: «¡No fracasaré de nuevo si cuento con el poder del ingenio y la voluntad de una mujer!». Se quedó inmóvil durante un instante, con una expresión de casi fiero desprecio en su rostro, y a continuación agitó su puño como si amenazara a algún enemigo invisible. Luego se echó a reír y se encogió de hombros con un auténtico estilo francés, mientras murmuraba: «Sí, la última escena será mejor que la primera»

La narración y los diálogos están muy bien, no quiero dar detalles para no estropearle a nadie la historia, pero ver como el reacio Gerald va cambiando ha sido interesante e incluso gracioso. Los diálogos no están exentos de ingenio y, en conjunto, es una historia que se disfruta con facilidad.
Esta edición, además de las ilustraciones, cuenta con una introducción y un posfacio muy interesantes. A mí me encanta que las novelas tengan este tipo de añadidos porque siempre me gusta saber un poco más de los autores, su contexto y una reflexión final sobre la obra. No os hacéis la idea de lo mucho que lo hecho en falta cuando no están, porque d’Época es una excepción en esto. Muchas otras editoriales no lo hacen y para mí siempre se queda la edición coja debido a esto.
En resumen, una lectura que me ha sorprendido y que me ha cautivado, esa es la palabra que mejor lo puede describir. Si hace años me sentía decepcionada al terminar Mujercitas, aquí he encontrado toda la fuerza que no vi en su novela más famosa. Os animo a darle una oportunidad a esta obra que la autora publicó bajo pseudónimo y que es tan diferente y maravillosa, creo que cualquiera la disfrutaría.

Tras la máscara me ha conquistado. Conocer esta faceta de la autora de Mujercitas ha sido interesantes y fascinante porque es una historia muy completa, a pesar de ser una novela corta; con unos personajes muy bien caracterizados y con una antiheorina como protagonista que además de ser una gran actriz, es sumamente inteligente.
Sin duda alguna ha sido un gran descubrimiento para mí este año y espero poder leer en el futuro más de Louisa May Alcott. 
 ¡Hay que leerlo!

Reseña: Crimen en la posada «Arca de Noé», Molly Thynne





Crimen en la posada «Arca de Noé»

Título: Crimen en la posada «Arca de Noé»
Autora: Molly Thynne
Traducción: Rosa Sahuquillo y Susanna González
Introducción: Juan Mari Barasorda
Editorial: d’Época (Ver ficha)
ISBN: 984-84-946875-4-9
Año de publicación: 2018
Páginas: 300
Género: Policiaca, literatura inglesa

Sinopsis

Un grupo de personas que se dirigían a un lujoso lugar de vacaciones se ven forzadas a tomar alojamiento en la posada «Arca de Noé» debido a una intensa nevada. En la hospedería en la que se ven aislados compartirán estancia con el doctor Constantine, un astuto maestro de ajedrez y brillante detective aficionado. Entre los demás huéspedes encontramos al exitoso novelista Angus Stuart, la aristocrática familia Romsey, un par de viejas solteronas, un viajante de comercio, un joven y apuesto bailarín y un incontrolable comandante cuya afición a la bebida le lleva a intentar sobrepasarse con alguna de sus bellas compañeras de «encierro».
Así las cosas, uno de los huéspedes aparece muerto en su cama, y el doctor Constantine, ayudado por dos de los hospedados, se verá forzado a investigar este brillante misterio antes de que el asesino logre huir o alguien más aparezca asesinado.

*Gracias a d’Época por el envío del ejemplar.


Mi opinión:

Estamos ante una novela policiaca del Golden Age, esa época en la que reinó Agatha Christie y proliferaron muchas otras historias del mismo estilo. Molly Thynne fue, en su momento, una autora que cosechó bastante éxito con sus novelas, aunque con el tiempo cayó en el olvido.
Como siempre, esta editorial nos da la oportunidad de conocer la obra de autores que, aunque fueron muy reconocidos en vida, con los años han perdido presencia y Molly Thynn me era totalmente desconocida.
En esta ocasión me he encontrado con una historia que está bien contada, pero que no ha terminado de engancharme. Yo no soy muy fan de la novela policiaca, así que tampoco creo que la vaya a disfrutar tanto como los verdaderos apasionados del género.
Lo que más me ha gustado de la historia ha sido la caracterización de los personajes y el mayor problema, su número. Hay tantos personajes que me he perdido y varias veces he tenido que consultar el dramatis personae porque no recordaba bien quien era quien. Hacia el final de la historia sí que los tenía ya ubicados, pero aunque el Dr. Constantine es el más avezado, realmente hay tres huéspedes de la casa cumpliendo con el papel de detectives amateurs.  
Se juntan con los sospechosos y el lío de títulos que a nosotros, lectores actuales, nos toca de lejos. Porque una cosa es el título y otra el apellido, y a veces me confundía porque no comprendía que fulanito era hijo de lord Romsey porque se apellidaba de otra manera… Debido a eso tardé un poco en ubicarlos a todos.
Una gran nevada va a pillar de camino a varios viajantes que tendrán que refugiarse en la posada de un pequeño pueblo. La meteorología juntará bajo un mismo techo a un grupo variopinto de personas pero eso no será lo más extraño, sino que la sorpresa llegará cuando se produzca el robo de unas valiosas joyas y al mismo tiempo uno de los huéspedes aparezca muerto en su cama.
Un grupo de varios hombres intentarán mantener a raya al ladrón y al asesino, puesto que el oficial de policía a cargo de la investigación lo tiene difícil al no disponer de la ayuda necesaria que no puede llegar debido a las carreteras inutilizadas.


Sin embargo, la casa de huéspedes es un lugar perfecto para una que una persona se pueda desplazar sigilosamente durante la noche y a pesar de las guardias, la identidad del culpable permanecerá oculta durante bastante tiempo.
Pero hay una cosa segura: el asesino es una de las personas que se hospeda en la posada y los primeros sospechosos no tardan en aparecer.
 Pero hablando de la caracterización, diré que está bastante bien y que Molly Thynne les da carácter a sus personajes, creo que todos tienen un pequeño momento para lucirse, no son mero relleno y eso se agradece.

[Extracto del libro]
—Bueno, nadie ha ido tras la comida o la bebida. Eso lo puedo confirmar —afirmó Girling.
—Lo que sugiere que la persona, quienquiera que sea, está viviendo aquí abiertamente y consumiendo su alimento de la manera ordinaria, como el resto de nosotros —señaló Constantine.
—De hecho, cualquiera de nosotros podría ser el asesino —comentó Soames sombríamente—. Es un agradable pensamiento.

Estoy orgullosa de decir que algo intuía con relación a la resolución final, pero solo una parte porque en realidad la respuesta es más compleja de lo que podíamos esperar. Nos encontramos con varias sorpresas y algunos secretos por el camino se van descubriendo y es al estar todos atrapados en un solo edificio cualquiera puede ser el sospechoso.
La edición cuenta con ilustraciones y un prólogo que nos pone en situación y nos explica un poco como fue la carrera literaria de la autora que un día decidió, por alguna razón, dejar de publicar, aunque había tenido años muy intensos a nivel creativo.
A mí, personalmente, me encantan este tipo de introducciones porque ayudan a la contextualización y porque siempre me interesa saber un poco más de los autores o autoras, creo que es de lo que más aprecio de esta editorial, que todas sus obras cuentan con este tipo de texto previo a la propia novela.

[Extracto del libro]
—El tema es más bien si el ladrón nos va a molestar más a nosotros —señaló—. Odiaría perder mis perlas, ¿sabe? Tampoco deseo ser asesinada en mi propia cama. El doctor Constantine parece estar seguro de que es alguien de dentro de la casa, y que sigue aquí. No es una perspectiva muy alentadora.
—Lo único que se puede hacer es cerrar las puertas y ventanas, y dejar que Bates lo atrape.
—O dormir con un atizador bajo nuestras almohadas —sugirió dulcemente.
Stuar gimió.
—De modo que esas tenemos, ¿verdad? En mi defensa, me gustaría manifestar que el atizador era de la señorita Adderley, y que ella, literalmente, me obligó a aferrarlo. De haber tenido elección, habría cogido algo mucho más adecuado y contundente.

Diría que esta es una buena historia para los amantes del género, sobre todo si os gustan los libros de Agatha Christie porque tienen cosas en común y sucede en un espacio cerrado en el que cualquiera de los presentes puede ser el culpable. Me encantará conocer vuestras opiniones si lo habéis leído o si, por otra parte, tenéis ganas de hacerlo.

Una historia que disfrutarán mucho los apasionados de la novela policíaca y Agatha Christie, con un prólogo que contextualiza y unas ilustraciones que la acompañan muy bien.
                                          
Ha estado bien

Reseña: Asesinato en Charlton Crescent, Annie Haynes


     

Asesinato en Charlton Crescent

Título: Aseinato en Charlton Crescent
Autora: Annie Haynes
Traducción: Rosa Sahuquillo y Susanna González
Editorial: d’Época (Ver ficha)
ISBN: 984-84-946875-2-5
Año de publicación: 2017
Páginas: 270
Género: Policíaca, Misterio
Libro único

Sinopsis

Lady Anne Daventry sospecha que alguien de su círculo más cercano quiere asesinarla y, aunque contrata a Bruce Cardyn, un detective privado que se hace pasar por su nuevo secretario, sus peores presagios se ven cumplidos, lo que obliga a intervenir a Scotland Yard en la persona del inspector Furnival. Secretos y codicias salpican al elenco de familiares y servidumbre, pues todos los presentes en la mansión han tenido la oportunidad de cometer el crimen.
Todos son sospechosos, y el inspector Furnival deberá hacer uso de su pericia para resolver el crimen. Nos encontramos en un escenario cerrado con un grupo limitado de sospechosos, un planteamiento que puede recordar a obras posteriores como Diez Negritos (1939) o Cartas sobre la mesa (1936), dos de las inolvidables novelas de Agatha Christie.
  
Mi opinión:

Lady Anne Daventry es una anciana que ha tenido una triste vida. Ahora sospecha que alguien está intentando matarla y tiene pruebas fehacientes de ello, por lo que decide contratar a un detective privado para que descubra quien está detrás de todo eso.
Justo cuando Bruce Cardyn, el detective que contrató está investigando y haciéndose pasar por su nuevo secretario, Lady Anne es asesinada y nada más y nada menos que en una habitación cerrada, por lo que los sospechosos son sus familiares.
El caso pasará a manos del inspector Furnival, un hombre sencillo pero sagaz que no se dejará amilanar por la actitud de los familiares de la acaudalada mujer, por muy indignados que se muestren por ser declarado sospechosos del crimen.

Este libro me llamó la atención especialmente por la historia de su autora. Como nos cuenta la editorial, Annie Haynes fue, como Agatha Christe, una escritora muy popular en su época gracias a sus publicaciones de novela policíaca. No obstante, falleció muy joven y fue totalmente olvidada. Ahora, se publica por primera vez en español y tenemos la oportunidad de conocerla a ella y a sus obra.
Leo novela policíaca muy de cuando en cuando y que haya sido escrita durante los grandes años de apogeo de los misterios hace que me despierte un poco más el interés que títulos más actuales.
Voy a reconocer que me ha sorprendido el estilo de Haynes, me ha gustado mucho. No puedo hacer una buena comparativa con ella y Christie porque solo he leído un libro de ambas, pero de momento me ha gustado mucho más este que Asesinato en el Orient Express. 
Haynes no es como otros autores de misterio de la época que se limitan a desarrollar la investigación y la resolución del caso, sino que, aunque sutil, les da una redondez a sus personajes. Carácter y pasado; y gracias a ciertos detalles, podemos entrar mejor en la ambientación. Es sutil, pero como digo, con algunos pequeños sesgos hace mucho.
Por ejemplo, con el inspector Furnival nos da pinceladas que nos hacen verle de otra manera. Puede que sea muy profesional, pero llegamos a conocer sus circunstancias personales y sus deseos de futuro y eso me ha gustado porque es algo más que un personaje herramienta.


Las descripciones también son muy buenas, nos da detalles de los escenarios, de los muebles, de la ropa, las telas… aprecio eso porque al ser una historia escrita a principios del siglo pasado puede costarnos un poco imaginar cómo sería, así que estas descripciones son magníficas porque nos forman el cuadro de esa época histórica y le da un toque más interesante a todo.
En cuanto al misterio, está muy bien desarrollado, no sabía quién sería el asesino, todos tienen algo por lo que sospechar y creo que hace un buen trabajo escondiendo al culpable. Sin embargo, no es un único misterio realmente, sino que hay muchas acciones que, relacionadas, nos crean muchos interrogantes y está bien ir viendo cómo se desenreda semejante nudo.

[Extracto del libro]
¿Iba a ser despreciada Dorothy Fyvert por esa joven? Y, sin embargo, el propio Cardyn apenas había reparado, hasta que la vio de nuevo, en que el recuerdo de Dorothy Fybert le había obsesionado en sueños desde aquella noche, hacía dos años, cuando la sacó de la casa en llamas en sus brazos; con frecuencia había recordado sus dulces ojos castaños, con sus largas pestañas rizadas, su hermoso cabello, muy corto entonces y ahora tratando de crecer de nuevo rizándose a su antojo por toda su cabecita.
Pero ¿de qué le serviría a un humilde detective soñar con la sobrina de lady Anne Daventry?

Como los demás libros de d’Época, Asesinato en Charlston Crescent tiene una edición muy cuidada e ilustraciones. Es de tapa blanda como los demás libros de esta colección d’Época Noir e incluye una introducción que yo siempre agradezco. Me gusta que antes se nos hable del autor o autora, de su obra, su vida, su contexto social, etc y es muy útil cuando, como en este caso, nos enfrentamos a una escritora que para la mayoría nos es desconocida.
Annie Hayes escribió novela de misterio en una época en la que estaba muy de boga y cuando ella se atrevió con ello, ya había una gran exigencia por parte de los lectores, lo que llevaba a quienes escribían a investigar con mucho esmero. Es fascinante ver cómo se involucraban en casos de asesinatos famosos, cómo se hacían investigadores amateur… desde luego, su trabajo de investigación debía ser mucho más cercano que a día de hoy, que podemos consultar casi todo en la red. Debido a ello hay aspectos muy realistas y se nota en su trabajo. También se esforzaban en que los lectores pudiesen llegar al resultado final gracias a la información que se dejaba en la historia y no que fuese todo fruto de un intelecto del inspector o detective a cargo de la investigación.
En definitiva, ha sido una lectura de lo más interesante, un nuevo descubrimiento para mí y creo que merece la pena. Tengo entendido que publicarán más novelas de la autora, así que, si os interesa igual que a mí, estáis de suerte.

Una lectura que me ha resultado muy interesante y que me ha sorprendido. El estilo narrativo de Annie Haynes me ha convencido del todo, la manera en la que presenta a los personajes y el misterio también y ha merecido mucho la pena.La edición es preciosa, contiene ilustraciones y una interesante introducción que contextualiza a la autora y nos habla sobre su peculiar vida.
   
                                                   
Muy recomendable
  

Reseña: Cortejo en la catedral, Kate D. Wiggin


Cortejo en la catedral

Título: Cortejo en la catedral
Autor: Kate D. Wiggin
Traducción: Rosa Sahuquillo Moreno
Introducción: Susana González
Ilustraciones: Charles E. Brock
Editorial: d’Época (Ver ficha)
ISBN: 984-84-946875-1-8
Año de publicación: 2017
Páginas: 124
Género: Literatura estadounidense
 Sinopsis

Katharine «Kitty» Schuyler es una pizpireta joven americana de diecinueve años que desembarca en Inglaterra junto a su anciana tía Celia para recorrer la ruta de las ciudades catedralicias más importantes.
Paseando entre vetustos montones de piedras y ciudades repletas de historia, Kitty pronto vislumbra un atractivo añadido al paisaje arquitectónico: el joven Jack Copley, americano como ella, que está realizando el mismo recorrido turístico.
En el momento del fortuito encuentro resulta evidente la mutua atracción existente entre los jóvenes, y así da comienzo una particular persecución del amor en la que Jack no solo cortejará a Kitty, sino que tendrá que ganarse la atención de su cegata tía, que no parece advertir su presencia a pesar de encontrárselo por todas partes durante el «asedio». 


Mi opinión:

Kitty es una joven americana que viaja junto a su tía a Inglaterra, juntas realizarán un recorrido para visitar algunas de las catedrales más famosas del país.
La travesía es agradable, aunque tía Celia es bastante particular y quiere que su sobrina preste atención a los detalles artísticos de cada catedral, algo que a la joven no le resulta tan interesante como a su tía.
Durante el viaje coincidirán con Jack Copley, un joven que está realizando el mismo recorrido y que plasma lo que ve sobre el papel 
Al conocer a Kitty se sentirá irremediablemente atraído por ella y comenzará a coincidir sospechosamente en todas las paradas que realizan la tía y la sobrina, tratando de presentarse y de caerles bien. La tía Celia será una carabina particular ¿conseguirá él caerle bien a pesar de lo temible qué parece? ¿Y qué pensará Kitty de él?


Hoy os traigo una reseña de una historia que es muy probable que no conocieseis. Yo no lo hacía hasta que d’Època anunció su publicación y si es que hay algo que me gusta de esta editorial, junto al cuidado que ponen en sus ediciones, es que siempre me descubren nuevas lecturas.
Cortejo en la catedral es una nouvelle de la autora Kate D. Wiggin, una historia corta y divertida que nos lleva a recorrer Inglaterra de catedral en catedral al tiempo que un joven, Jack Copley, intenta cortejar a Kitty y conseguir la aprobación de su tía Celia.
La historia está narrada de una manera un tanto particular, en formato diario los capítulos están narrados a veces desde la perspectiva de Él y otras desde el de Ella, títulos que encabezan cada inicio de capítulo. Este formato nos permite conocer los diferentes puntos de vista de cada uno en las diferentes situaciones que viven y conocer mejor a los personajes.

[Extracto del libro]
La tía Celia es una de esas personas que han nacido para mandar y, cuando se ven impulsadas a relacionarse con aquellos que han nacido para recibir órdenes, todo va como la seda; en caso contrario, no.

Kitty nos irá describiendo las diferentes catedrales con su particular mirada del mundo, así como sus encuentros e impresiones sobre Jack. Este, por su parte, nos narrará sus aventuras y desventuras para encontrase «por casualidad» con ambas mujeres y llegar a presentarse a ellas. Mientras tanto, la tía Celia seguirá solo pendiente de sus asuntos, sin darse por enterada de lo que ocurre a su alrededor, lo que deparará en alguna que otra escena divertida.
Esta ha sido una lectura ligera y amena, de las que se leen en una tarde sentadas en el jardín bajo la sombra de un árbol.



El estilo es muy fluido y que los capítulos se alternen contando el punto de vista de cada uno de los protagonistas hacen que todavía sea mucho más ligera e interesante. Es una historia con un romance que no alberga muchas pretensiones, pero que me ha ganado por su sentido del humor y por la sensación que transmite de presentarnos un poco las catedrales que visitan los personajes.
La tía Celia no aparece tanto como me esperaba, pero ha sido un personaje que me ha gustado bastante. Está un poco en su mundo, pero creo que demuestra una mayor independencia e inteligencia que Kitty, que es una joven más jovial pero más sencilla, algo de lo que Jack se da cuenta, pero no por ello la menosprecia. No es tan culta como él o como su tía, pero algunas de sus observaciones no tienen desperdicio.
Un detalle que no pasará inadvertido para nadie será la mención a Jane Austen y al extracto de Persuasión que menciona Kitty, algo que las fans no podemos más que alegrarnos de ver. Me ha gustado en especial conocer a través de este personaje la opinión que en la época tenían de la autora. En concreto, Kitty expresa la certeza de que «en su época ya nadie habla así» ¡y es que las cosas avanzan muy rápido! No solo las lectoras y lectores de hoy en día apreciamos esa ambientación que Jane Austen nos muestra en sus novelas, en la época de Kate Douglas Wiggin también lo hacían, aunque para ellos era mucho más cercana que para nosotr@s.

[Extracto del libro]
—S… sí —afirmé dubitativa, aunque palpitante de emoción—, supongo que disfrutaríamos de la tarta de grosellas silvestres y —en ese momento se me ocurrió una brillante idea—, en caso de que mi tía no le apetezca esa tarta, quizás podría traernos limonada, si me hace el favor.
Bien, jamás había visto una limonada en persona, pero a menudo había escuchado hablar sobre ella y deseaba mostrarle mis conocimientos sobre el arte culinario británico.
—Difícilmente podría ser una sustituta e la tarta de grosellas silvestres, señorita; pero, ¿traigo una limonada, señorita?
—Oh, en cuanto a eso, no importa —afirmé con arrogancia—; traiga porciones suficientes para dos personas.

Por último, solo me queda comentar la edición. A estas alturas seguro que ya sabéis que esta editorial se distingue por sus cuidadas ediciones y los detalles que tienen.
Cortejo en la catedral forma parte de una nueva colección llamada Delicatessen cuyos títulos se publican en tapa dura, con lazo como punto de lectura y unas guardas con ilustraciones. En las imágenes que he puesto de la novela podréis observar que en este caso muestran las siluetas de los ventanales de una catedral y hombre y una mujer, en referencia a los protagonistas enamorados.
Además, en particular este título, viene ilustrado, lo cual siempre es una gozada. Tiene bastantes ilustraciones y una cenefa en los encabezados de cada página que le da más personalidad.
No sé vosotr@s, pero como bibliófila que soy todos estos detalles me enamoran y es un lujo tener en la estantería libros cuidados con tanto mimo, con encuadernaciones resistentes y bonitas, con ilustraciones e introducciones tan interesantes.


A mí en particular, cuando leo novelas de este tipo me encanta que tengan una introducción, aunque sea pequeña, que presenten al autor o la autora, sus obras, su vida, etc y d’Època lo hace siempre. Por desgracia, muchas editoriales que venden clásicos no los incluyen y eso para mí es un punto muy importante a tener en cuenta para elegir qué tipo de edición voy a comprar o no.
Y ya para terminar, esta es una lectura un tanto diferente, por lo menos en el mundo de los blogs literarios y a mí me gusta la variedad. Es sencilla, muy accesible y la edición le gustará a cualquiera, así que si tenéis la oportunidad de leerlo, os animo a ello porque no tiene desperdicio.
 Una lectura diferente, amena y ligera. Un romance divertido en una edición llena de detalles, ilustraciones y situaciones de lo más insospechadas. Hay una mención a Persuasión que sin duda hará las delicias de las lectoras más fieles de Jane Austen. 

Muy recomendable